Szent Gellért Borház és Vendégfogadó 4*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Parking gratuito
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Entrada/Salida exprés
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Actividades
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Comida/Bebida
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
Los huéspedes del hotel cómodo Szent Gellért Borház és Vendégfogadó Makó, de 4 estrellas, pueden visitar el Museo József Attila de Mako, ubicado a unos 20 minutos a pie. El bed and breakfast tiene 19 habitaciones y de comodidades como un restaurante.
Se puede llegar al centro de Makó en 20 minutos a pie del hotel, y lugares de interés cultural como la Casa de la Cebolla se halla a 1 km. Encontrarás el Gyilkos-to a poco más de 10 minutos en coche del Szent Gellért Borház és Vendégfogadó. Los huéspedes también apreciarán la cercanía a Kálvin tér, que se encuentra a 950 metros. El lugar se halla a 25 minutos a pie del Paseo de las Copas de Árboles.
Las habitaciones incluyen una zona de comedor completas con servicio de planchado y aire acondicionado, así como una tv de pantalla plana con canales vía satélite. Además de minibar, las habitaciones cuentan con escritorio. Los baños privados están equipados con una ducha a ras de suelo y un inodoro separado junto con un secador de pelo y toallas de baño para mayor confort.
Podrás disfrutar de un desayuno buffet continental antes de salir a explorar la zona. El restaurante Szent Gellert Borhaz, que sirve cocina húngara, forma parte del Szent Gellért Borház és Vendégfogadó Makó.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente me alojé en Szent Gellért Borház és Vendégfogadó y debo decir que fue una experiencia inolvidable. Desde el momento en que llegamos, el ambiente acogedor y la amabilidad del personal nos hicieron sentir como en casa. La habitación era confortable, con una bonita vista del jardín y equipada con todo lo necesario, incluyendo un TV de pantalla plana y aire acondicionado, perfecto para relajarse después de un día explorando. Disfrutamos de la cena en su restaurante, donde la cocina húngara se brilló con platos llenos de sabor; realmente un deleite para los sentidos. Aunque lamentablemente no pudimos quedarnos a disfrutar de un desayuno más temprano, cada bocado que probamos valió la pena. Además, el personal nos brindó un servicio excepcional, siempre listos para ayudarnos con recomendaciones locales y un toque encantador de conversación. Si planeas visitar Mako, este lugar es un verdadero hallazgo que combina comodidad, calidez y un sazón auténtico en cada plato. Sin duda, volveré en mi próxima aventura. ¡Un abrazo desde Sevilla!